Después de terminado el campeonato de Extremadura por equipos, competición a la que hemos tenido que dedicar un esfuerzo suplementario para no descender, sigo con la pequeña historia del Club Almendralejo.
La época del colegio-instituto se nos acabó y con el pasar de los años unos jugadores se fueron a estudiar afuera, otros se buscaron un trabajo, en fin, así es la vida… En aquellos años pasamos de ser el Club Obrero Extremeño al Café Roma y Pub Bolero y, así, tuvimos dos equipos; es la época en la que Francisco Portalo toma la presidencia de la Federación Extremeña de Ajedrez y se re-organiza la competición por equipos, todos empezamos de cero, pero hay una primera fase en la que se ha de quedar entre los 5 primeros para entrar en la División de Honor.



Encontrarme con Ángel es una costumbre anual, uno de esos encuentros que me tomo muy en serio, me ha ganado tantas veces, que no quiero de ninguna manera que vaya aumentando el score a su favor y para eso me tengo que centrar única y exclusivamente en la partida. Una de las cosas que me gustan de Ángel es que no se aferra al libro de aperturas, y entonces ¿para que te vas a preparar? si casi todo suele ser improvisación...
Fue en el año 2001, después de que el Campeonato por equipos hubiera finalizado y considerando que se había hecho muy corto (9 rondas tan solo), motivo por el que se inventó una nueva competición, la copa Federación, en ella nos tocaron buenos rivales, Don Benito, Pardaleras (en ese año tenía otro nombre), Círculo Pacense, y el Ruy López de Zafra contra quienes jugamos la final, la suerte del sorteo es que nos tocaron muchos encuentros en Almendralejo, se jugaban 2 partidas y al ser nosotros locales, nos relevábamos en el tablero, los otros cansados, cometían errores que eran aprovechados por los jugadores almendralejenses que estuvieron realmente motivados y consiguieron puntos que en circunstancias normales, hubiesen sido para los otros. Este torneo por equipos duro solo ese año, tuvo incluso un trofeo, el cuál recogimos, pero sin aplasusos de por medio, El caso es que pasó sin pena ni gloria, pero sin embargo lo recordamos con mucho cariño en nuestro Club,